North Point Cast #008: Artis y Kapi – Los Cimientos del Hip Hop y el Graffiti
¿Sabías que en North Point también hacemos podcasts?
Sí, además de diseñar ropa con identidad propia, organizar Pop Ups y generar movidas constantes con la comunidad, también hemos creado nuestro propio espacio de diálogo. En North Point Cast hablamos con gente real que forma parte del ADN de nuestra marca: artistas, riders, DJs y creativos con historias auténticas que inspiran. No nos quedamos en la superficie; buscamos las perspectivas que dan forma a la calle.
Aquí encontrarás las versiones redactadas y enriquecidas de cada episodio: todo lo que se habló en el set, manteniendo el “rollo” original pero con todos los detalles técnicos y estratégicos que definen la escena. En esta entrega, nos sumergimos en las entrañas de la cultura urbana más pura de Barcelona, de la mano de dos nombres que son historia viva.
Continuamos con este octavo capítulo junto a Kapi y Artis. Una charla imprescindible sobre la evolución del hip hop, el nacimiento del graffiti en España y cómo la pasión de unos pocos terminó creando una industria mundial.

Tres generaciones unidas por el ADN de la calle
Fausto: Hoy vamos a hablar de artistas multidisciplinarios. De lo que es la esencia del hip hop. Hoy nos acompañan Kapi y Artis. Kapi es historia, es una leyenda; Artis, lo mismo. Vamos a juntar tres generaciones para hablar de lo que nos apetezca: pasado, presente y lo que pueda ser el futuro.
Kapi: Yo soy un culo inquieto. He hecho de todo desde que conocí el hip hop a través del baile, del break, allá por los 80. En aquella época esto no era individualista como ahora; no teníamos medios para estar solos, ni videojuegos ni Netflix para suplir el aburrimiento. Salías a la calle, buscabas a los colegas y todo se creaba en comunidad. El hip hop era compartir información porque era muy difícil encontrarla. Esa hermandad se hacía muy rápido si a tu grupo le gustaba lo mismo que a ti. Y aquí sigo, abierto a todo lo nuevo, desde la ciencia hasta el electro, mezclando influencias para no aburrirme jamás.
Artis: Mi historia empieza en Mislata, Valencia, con el grupo de break Los Dioses. Al ser de Barcelona pero vivir allí, venía a menudo a ver a mi familia y una vez me enteré de que había una tienda de hip hop llamada Bunker. Allí conocí a Kapi. Recuerdo pasarme tardes enteras en su tienda, solo para comprarle un fanzine porque no tenía dinero para más. Kapi era el Shazam y el Spotify de los 90: tenía los CDs que sonaban expuestos en una columna de madera para que supiéramos qué estábamos escuchando. Me regaló una cinta de una sesión en directo que aún guardo. Ese hambre de saber me definía: me iba a Madrid solo, con una mochila y un plátano, a buscar las tiendas de graffiti que veía en la publicidad de las revistas.
Barcelona: Del anonimato al epicentro del Graffiti mundial
Fausto: Barcelona se convirtió en un templo. Kapi, tú viviste el inicio en Plaza Universidad, que fue el centro de todo durante 15 años.
Kapi: Exacto. Nosotros no teníamos referentes; éramos la primera generación (1984). Dependíamos de lo que veíamos en la tele en programas como el de Ángel Casas. Había un grupo, los Dizzy Rockers, que eran mayores, iban a Studio 54 y tenían conexiones con Inglaterra. Ellos eran nuestros ídolos. En esa época, el respeto se ganaba por la habilidad. Si eras bueno bailando o pintando, te trataban como a un igual aunque fueras un niño de 14 años.
Artis: En el 98, Barcelona ya era una de las tres ciudades más importantes del mundo en graffiti. Yo pintaba en muros legales en Valencia porque no quería robar (mi padre trabajaba para el gobierno y no podía liarla). Mi primera pieza tardó siete horas; hoy la haría en veinte minutos. Pero esa paciencia y esa curiosidad fueron lo que nos formó a todos.
La Revolución de la Industria: El nacimiento de Montana Colors
Uno de los puntos más técnicos de la charla es cómo la necesidad de los escritores obligó a la industria a evolucionar. Kapi relata cómo el graffiti pasó de ser una actividad de “supervivencia” (robar sprays) a tener una marca propia.
Kapi: En el 93 abrimos Game Over Shop. Antes de eso, o robabas los botes o eras rico. Un bote costaba 1.000 pesetas. Junto a Jordi Rubio, que estaba en Felton pero quería hacer algo diferente, lanzamos Montana. Bajamos el precio del bote a 225 pesetas y ampliamos la gama de colores. Eso cambió Barcelona para siempre. Un chaval de 12 años podía comprar pintura con su paga semanal. El graffiti se democratizó y se disparó exponencialmente a nivel mundial.
Fausto: Es lo mismo que me pasó con la ropa de North Point. Vi a los patinadores de agresivo rompiendo pantalones de 8.000 pesetas y decidí resolver ese problema con tejidos que aguantaran el asfalto. Al final, las marcas reales nacen para cubrir una necesidad de la propia comunidad.
El graffiti como proyecto de vida
Artis: Formé parte del equipo de North Point en 2002 con los Lunatics y Fausto nos cuidó increíblemente. Hoy sigo dando clases a nuevas generaciones, pintando graffiti y desarrollando proyectos de muralismo y caligrafía. Sigo buscándome la vida con el hip hop porque es lo que soy.
Kapi: El graffiti tiene un antes y un después de Montana, pero también un antes y un después de que entendiéramos que esto es una carrera de fondo. No se trata solo de ser el más rápido, sino de ser el más inquieto.
“Música, Sprays y Comunidad”
Descubre cómo se grababan las sesiones de electro en los 90, la historia de las ‘cintas de Londres’ y cómo se convenció a una fábrica de pinturas para apostar por el graffiti [01:20:00].
¿Vives la cultura o solo la miras? En North Point seguimos documentando la historia de nuestras calles. ¡Nos vemos en el próximo set!